En sus investigaciones, Buettner descubrió que la dieta no es la única clave de la longevidad: también lo son las relaciones sociales, la calidad del sueño, mantenerse activo de manera constante e incluso el sexo. Si nos desplazamos hacia nuestra localidad gallega más longeva, los patrones son los mismos que en las llamadas Zonas Azules. Tal y como explicaba el periodista en una entrevista sobre los secretos para vivir cien años, en todos aquellos lugares más longevos, las tendencias generales son las mismas: destaca la tranquilidad, la vida activa y la armonía con el entorno.
